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ATENCIÓN MÉDICO-ESTÉTICA

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Se suele decir que "somos lo que comemos" y que "sin nutrición equilibrada no puede haber salud".

 

Detrás de estas ideas hay todo un concepto, que compartimos, que considera que el origen de muchas de las enfermedades de mayor frecuencia en la actualidad, son en el fondo, problemas de nutrición alterada por causas físicas o psíquicas. Por eso siempre tratamos de cuidar la nutrición de quienes acuden a nosotros pues es, en definitiva, poner las bases para el cuidado de la salud.

 

En búsqueda del equilibrio en la dieta

 

Vivimos cuantitativamente sobrealimentados y cualitativamente subalimentados. En nuestras casas, tratamos de que nuestro frigorífico esté siempre lleno, para comer en cualquier momento, cualquier cosa, a veces incluso alimentos procesados.

 

Puede que esta no sea la norma, pero si es muy frecuente esta forma tan actual de proceder de la que a veces no fácil darse cuenta porque es un hábito que se está enraizando en nuestras costumbres y se acaba realizando de forma automática.

 

El justo equilibrio en la alimentación proporciona salud. La dieta ha de ser equilibrada en cantidad y en calidad, aunque tradicionalmente se ha entendido el equilibrio más por el lado de la cantidad, quizás porque la calidad de los productos a lo que teníamos acceso en épocas pasadas era superior a la actual. En este sentido, conocida es la propuesta medio en broma, medio en serio, que nos dejó el profesor Grande Covián al referirse a la mejor dieta posible, como la "dieta CLM", consistente en Comer La Mitad.

 

La gran verdad sobre la alimentación es que si un individuo come más que transforma, se recarga de grasas y detritus; en sentido contrario, cuando transforma más que come, sufre carencias, se desnutre y por último enferma.

 

El equilibrio nutricional se encuentra en la proporción cuantitativa y cualitativa (hidratos, proteinas, grasas) de alimento que administramos al organismo en comparación con nuestra capacidad de transformarlo (metabólismo) y nuestras necesidades energéticas. Por eso no puede haber dos dietas iguales, porque no hay dos personas iguales.

 

 El metabolismo lo conocemos por la magnitud del metabolismo basal y energético.

 

"Metabolismo basal" es el valor de las calorías producidas por el organismo en condiciones de completo reposo y en ayunas, es decir, en condiciones de mínima producción calórica. Para conocerlo, es necesario evitar exponer al organismo al frío, a la digestión, o al ejercicio, que son los tres factores que elevan el valor del metabolismo basal. Este dato nos orienta en cuanto al grado de actividad de las combustiones orgánicas (oxidación) que desarrolla cada persona.

 

El "metabolismo energético" es la resultante del valor del metabolismo basal, la actividad glandular y el ejercicio muscular que cada persona desarrolla.

 

Este resultado nos permite predecir con precisión el punto de equilibrio nutricional adecuado para cada persona de forma estable, preparando su reeducación alimentaria y posibilitando que pueda mantener su peso ideal en el futuro, evitando el sobrepeso.

 

En cualquier caso, recomendamos a partir de los 40 años, "hacerse una revisión a fondo" desde el punto de vista nutricional .

 

Test de intolerancia alimentaria

 

Es recomendable en muchas ocasiones unir al cálculo metabólico, un "test de intolerancia alimentaria" que nos permite detectar desde un punto de vista cualitativo aquellos alimentos que nos resultan más óptimos o asequibles en relación con nuestro organismo o aquellos que puedan ser inadecuados o que propician alteraciones.

 

Este test, no sólo es recomendable para personas que puedan sufrir desórdenes alimentarios, sino que puede ser incluso muy adecuado  para personas que contando con buena salud (por ejemplo deportistas), deseen optimizar al máximo su potencial energético.

 

El ayuno como potencial método para ganar en salud

 

Apoyamos el ayuno como potencial método para lograr de forma sana y natural el equilibrio nutricional buscado. (ver contraindicaciones). La medicina actual cuenta con los conocimientos suficientes para hacer un uso muy aprovechable del ayuno y de sus efectos (ver bibliografía).

 

Sabemos que al igual que en el mundo animal, la capacidad de ayunar en el hombre proviene de una cuestión de supervivencia, que es una característica evolutiva heredada de nuestros ancestros, cuando sus organismos adquirieron la capacidad de adaptarse a los periodos en los que el alimento escaseaba, aprovechando la energía acumulada en nuestros cuerpos en forma de grasa.

 

Es sobradamente conocido que es posible sobrevivir durante largo tiempo sin comer y también sabemos que el ayuno supervisado médicamente puede ser una opción válida para personas sanas que desean mantener su organismo en orden, prevenir enfermedades o combatir el envejecimiento prematuro.

 

¿Qué implica ayunar desde el punto de vista de la salud?

 

Ayunar forma parte de la vida natural del hombre. Es connatural al hombre como característica evolutiva.

Ayunar enseña que el organismo puede vivir y regularse por sí mismo alimentándose de sus reservas.

Ayunar es una opción voluntaria para recuperar la forma perdida o mantenerla.

Ayunar es una decisión que implica control sobre el propio cuerpo y desde el punto de vista psicológico aporta un reforzamiento positivo.

 

¿Qué no es ayunar de forma saludable?

 

Ayunar no significa pasar hambre.

Ayunar no es hacer abstinencia pasando a dejar de comer carne un día a la semana.

Ayunar no es sufrir carencias, ni desnutrición. Existen límites que han de controlarse.

 

Beneficios del ayuno

 

La experiencia con nuestros pacientes nos dice lo siguiente:

 

Ayunar es una oportunidad rápida, cómoda e inocua de perder peso sobrante.

Facilita el tránsito a hábitos alimentarios adecuados (reeduca).

Disminuye la hipertensión.

Disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.

Nivela los niveles de azúcar en sangre.

Disminuye el ácido úrico en sangre (gota).

Desintoxica los tejidos y las articulaciones.

Proporciona sensación de bienestar.

Embellece la piel y tensa el tejido conjuntivo.

El ayuno es un aliado contra el envejecimiento biológico prematuro.

 

Aunque el ayuno es muy recomendable para personas sanas como remedio preventivo, está especialmente indicado para alteraciones del organismo como son:

 

-obesidad peligrosa; más del 30% de sobrepeso.

-hipertensión

-gota

-reumatismo

-enfermedades cutáneas (eccemas, psoriasis, etc.)

-várices y otros problemas circulatorios

-enfermedades alérgicas de la piel y las mucosas

-migrañas, dolor crónico de cabeza

-adicciones (tabaco, alcohol, medicamentos)

 

Contraindicaciones

 

Enfermedades mentales.

Inestabilidad psíquica, depresión, anorexia, bulimia.

Pacientes en procesos de rápida pérdida de peso (cáncer, tuberculosis,etc.).

Personas en estado de alteración nerviosa o estresadas (requieren un periodo de descanso previo al ayuno).

 

Hay que tener además en cuenta que el ayuno requiere de unas condiciones ambientales de cierto recogimiento que lo hace aconsejable para periodos en los que se tiene disponibilidad de tiempo. Si no, siempre aconsejamos esperar a unas vacaciones.

 

Métodos de ayuno

 

Existen diversos procedimientos de ayuno aplicables a la salud. Ayuno de agua (bebiendo únicamente agua mineral), ayuno de agua con vitaminas y minerales, ayuno de infusiones, ayuno de mucosas, ayuno de somos, cura de savia y zumo de limón, ayuno de suelo de leche, ayuno de infusiones y zumos, etc.

 

Por nuestra parte, somos partidarios de iniciar la práctica del ayuno únicamente con supervisión médica.

 

El ayuno con supervisión médica

 

El ayuno que proponemos se compone de forma resumida de los siguientes pasos:

 

Fase previa

 

En esta fase interviene el médico para considerar la indicación del ayuno y se realizarán pruebas iniciales que se compararán con la obtenidas en fases posteriores.

 

Análisis de constantes vitales (presión sanguínea, etc)

Análisis de sangre

Análisis de orina

 

Fase de desintoxicación

 

Esta fase prepara el organismo y mentaliza para el ayuno. Se realiza durante un día a base de comer fruta repartida en tres comidas (1200 gramos).

En esta fase, normalmente se inicia el vaciado del intestino y se acude con mayor frecuencia a orinar.

Es importante a la vez, beber al menos, dos litros de agua al día.

 

Fase de ayuno

 

Adaptada a las características de cada persona

 

Fase de recuperación

 

En funcíón del período de ayuno realizado

 

Si desea hacer alguna consulta o pregunta sobre temas relacionados con la nutriterapia haga click aquí, le responderemos en breve.

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